Gracias por no crucificarles
Pasé 13 años de mi vida en un colegio de curas, en el que como es lógico, me educaron según la religión católica. Provengo de una familia católica, unos practicantes, otros no, pero católicos por lo general. De los 13 años que pasé en ese colegio, los 4 últimos “me metí” en su secta privada. Si, era una secta en toda regla, algún día os hablaré de ella. Mi madre llegó a asustarse al ver cómo me había cambiado mi paso por allí… pero hoy no voy a entrar en detalles. Tengo un hijo de 2 años que no ha sido bautizado, ni educado en la religión católica. Mucha gente me cuestiona el por qué. Yo fui educada, como he dicho, en el catolicismo, no tengo claro si porque mis padres pensaban que esa religión era “la mejor” o si simplemente porque pensaron que la calidad de la enseñanza en ese colegio era la más adecuada (a pesar de la religión). También eran otros tiempos. Yo no creo que sea nadie para imponer a mi hijo ninguna religión. Es cierto que yo no soy creyente, pero si él el día de mañana quiere ser católico, musulmán o budista lo aceptaré.
Todo esto os lo cuento porque ayer, leyendo la prensa vi que en el Congreso de los Diputados se debatiría una propuesta de ERC-IU-ICV en la que solicitaban que se eliminaran los crucifijos de las aulas. Sinceramente, me pareció una muy buena idea y decidí seguir la noticia.
Al final del día de ayer, descubrí con agrado que el Congreso había aprobado una proposición no de ley en la que se instaba al Gobierno a aplicar en todos los centros escolares la jurisprudencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, en la que se asegura que los crucifijos en las aulas son una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus conviccines y de la libertad de religión de los alumnos.
La propuesta fue aprobada por 20 votos a favor (ERC-IU-ICV, PSOE y grupo mixto) y 16 en contra (PP y CiU). El Grupo Socialista presentó una enmienda transaccional en la que se pedía trasladar a los centros escolares la jurisprudencia establecida por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Hoy en día nuestros hijos comparten aula con niños de multitud de razas y religiones. España es un país laico. ¿Por qué los símbolos del catolicismo tienen que presidir las clases?




