Las ideas de Gallardón
Parece que los botellones le dan muchos dolores de cabeza al Ayuntamiento de Madrid. Estas Navidades escribía sobre ello en este blog a raiz de una noticia que vi en Tele Esperanza (A “grandes males” peores remedios). Por aquel entonces el super alcalde faraónico de esta ciudad decidió que los baldeos preventivos en las zonas en las que habitualmente se celebran los botellones evitarían estos. Pero unos meses después parece que esta brillante idea no ha debido tener mucho éxito.
Hoy leo en el periódico que Gallardón y su equipo van mucho más allá. ¿Alguien se ha preguntado por qué no hay bancos en las plazas y calles peatonales? Pues eso, para evitar que se hagan botellones… Jaja, no podía creerlo cuando lo estaba leyendo.
Sr. Gallardón, yo también hice botellones en su momento y le puedo asegurar que lo último que me importaba era que hubiera un banco en el que sentarme. ¿Qué será lo próximo? ¿Quitará los grandes maceteros o cualquier cosa que sirva para apoyarse? Le digo yo que el suelo es un lugar muy cómodo para un botellón…
Pero… voy más allá. ¿Se le ha ocurrido pensar que esta ridícula medida no afecta sólo a los jóvenes? ¿Qué me dice de las personas mayores que necesitan sentarse a descansar, de los turistas, de los niños…?
¿Por qué no pone de una vez a trabajar a la colección de altos cargos que tiene chupando del bote e idean algo más práctico?




